El cambio climático es una realidad y es uno de los mayores retos de nuestra era que requiere una acción y cooperación inmediatas entre las autoridades locales, regionales y nacionales de todo el mundo. Las autoridades locales desempeñan un papel fundamental en la transición energética y la lucha contra el cambio climático, ya que gobiernan más cerca de los ciudadanos. Comparten con los gobiernos regionales y nacionales la responsabilidad de luchar contra el cambio climático y están dispuestas a actuar independientemente de los compromisos que asuman otras partes. Las autoridades locales adheridas al Pacto de los alcaldes para el Clima y la Energía buscan convertir las ciudades en lugares descarbonizados y resistentes, en los que los ciudadanos puedan acceder a una energía segura, sostenible y asequible. Para ello, las ciudades firmantes se comprometen a reducir para el año 2030 un 40%, como mínimo, las emisiones de CO2 y a aumentar su resistencia a los impactos del cambio climático. Las autoridades locales que suscriben el Pacto se comprometen a presentar un Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible (PACES), el cual se basa en un Inventario de Emisiones de Referencia (IER) para la mitigación y una Evaluación del riesgo y de la vulnerabilidad climáticos (ERV) para la adaptación, recogiendo ambos un análisis de la situación actual para estas dos vertientes del cambio climático. Estos elementos sirven como base para definir un conjunto exhaustivo de acciones para alcanzar sus objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático. Así mismo los firmantes se comprometen a informar de su progreso cada dos años. La adaptación al cambio climático y la mitigación al mismo aportan numerosas ventajas al medioambiente, la sociedad y la economía. Al abordarlas de forma conjunta, se abren nuevas oportunidades para promover el desarrollo local sostenible. Esto incluye la creación de comunidades inclusivas, resistentes al cambio climático energéticamente eficientes; la mejora de la calidad de vida; el fomento de la inversión y la innovación; el impulso de la economía local y la creación de puestos de trabajo; el refuerzo de la participación y la cooperación entre las partes interesadas.Las ciudades se enfrentan a cuatro cuestiones clave en materia de cambio climático: – Cómo adaptarse a los cambios y retos que trae o traerá el calentamiento de la Tierra tales como el mayor número de tormentas, inundaciones, olas de calor, etc… – Cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (mitigación) par a desacelerar y, en definitiva, detener el calentamiento en la Tierra. – Cómo lograr un marco institucional de respaldo externo, el cual proviene de los niveles superiores del gobierno y de los organismos internacionales, para ayudar a los gobiernos municipales a responder a los cambios y retos suscitados por el calentamiento global. – Cómo conseguir un cambio cultural frente a un clima cambiante que haga que los ciudadanos sean conscientes de ello y tomen medidas para evitarlo.

Las ciudades se enfrentan a cuatro cuestiones clave en materia de cambio climático:

– Cómo adaptarse a los cambios y retos que trae o traerá el calentamiento de la Tierra tales como el mayor número de tormentas, inundaciones, olas de calor, etc…

– Cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (mitigación) par a desacelerar y, en definitiva, detener el calentamiento en la Tierra.

– Cómo lograr un marco institucional de respaldo externo, el cual proviene de los niveles superiores del gobierno y de los organismos internacionales, para ayudar a los gobiernos municipales a responder a los cambios y retos suscitados por el calentamiento global.

– Cómo conseguir un cambio cultural frente a un clima cambiante que haga que los ciudadanos sean conscientes de ello y tomen medidas para evitarlo.